Revascularización miocárdica en la enfermedad de múltiples vasos. "La evidencia" a través de los estudios randomizados argentinos: ERACI y ERACI II
pp 653-661
DOI:
https://doi.org/10.7775/rac.v67i5.3156Palabras clave:
Enfermedad de múltiples vasos, Revascularización miocárdica, Estudios randomizados, Stent, Angioplastia, CirugíaResumen
La angioplastia y la cirugía de revascularización miocárdica en la enfermedad de múltiples vasos se han comparado previamente en múltiples estudios randomizados los cuales, sin el uso de los nuevos dispositivos, mostraron una menor recurrencia de síntomas con la cirugía y mayor sobrevida en pacientes diabéticos. Con el advenimiento de las nuevas técnicas de angioplastia coronaria, fundamentalmente con el uso del stent,se hizo necesaria una nueva comparación de ambas técnicas de revascularización. En la Argentina se efectuaron dos estudios randomizados, el ERACI I, que reclutó pacientes entre los años 1988 y 1999 y que comparó angioplastia convencional con balón versus cirugía en la enfermedad de múltiples vasos, y el ERACI II, que reclutó pacientes entre 1997 y 1998, con uso libre de stents en la rama angioplastia que se comparó con cirugía coronaria, también en la enfermedad de múltiples vasos, en una población que al momento de la randomización incluyó_ un 91% de pacientes con angina inestable II-III-C. El ERACI I no mostró diferencias en la morbimortalidad entre cirugía y angioplastia pero sí la necesidad de un número mayor de procedimientos de revascularización en la rama de angioplastia con respecto a la de cirugía. El estudio ERACI II multicéntricó que usó 1,4 stent por paciente, en la rama angioplastia, y casi 30% de drogas inhibidoras de las glucoproteínas IIb-IIIa, mostró una incidencia menor significativa de eventos cardíacos adversos mayores en la rama angioplastia con respecto a la cirugía. Estos beneficios iniciales se mantuvieron al año de seguimiento. La necesidad de nuevos procedimientos de revascularización del ERACI II siguió siendo mayor en la angioplastia con stent que con la cirugía.
Conclusión
En pacientes inestables, con enfermedad de múltiples vasos, a 30 días, la angioplastia con stent y uso de abciximab mostró una incidencia menor de efectos cardíacos adversos que la cirugía convencional. Estos beneficios se mantuvieron al año de seguimiento.
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