Fulcro cardíaco: su correlación con la ecocardiografía bidimensional

pp. 204-211

Autores/as

  • Efraín Santiago Herrero Departamento de Cardiología del Hospital Municipal Henderson. Provincia de Buenos Aires. Argentina https://orcid.org/0009-0001-9723-2347
  • Jorge C. Trainini Hospital Presidente Perón, Universidad Nacional de Avellaneda. Provincia de Buenos Aires, Argentina
  • Mayra P. Hernández López Centro de diagnóstico especializado del corazón, Hospital MAC Irapuato, México https://orcid.org/0009-0000-3460-1785
  • Jorge A. Lowenstein Director Cardiodiagnóstico. Investigaciones Médicas. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina https://orcid.org/0000-0001-5804-9075

DOI:

https://doi.org/10.7775/rac.es.v94.i3.21002

Palabras clave:

Miocardio helicoidal, Ecocardiografía, Torsión ventricular, Fulcro

Resumen

Introducción: La teoría del funcionamiento del corazón de Torrent Guasp se basa en el agrupamiento de fibras musculares que constituyen el miocardio helicoidal continuo que se pliega sobre sí mismo para conformar las cavidades ventriculares. En posición anteroinferior al trígono derecho, se halla el fulcro cardíaco, una estructura con histología ósea, condroide o tendinosa según el espécimen analizado, sitio en donde se origina la lazada basal (segmento derecho) y finalizan las fibras ascendentes de la lazada apical para generar la torsión y detorsión ventricular.

Objetivos: Correlacionar mediante ecocardiografía al trígono y al fulcro con la anatomía topográfica para comprender las características anatomofuncionales de la mecánica cardíaca.

Material y métodos: Se disecaron 30 corazones bovinos para estandarizar la técnica de disección necesaria para llegar al fulcro cardíaco. Luego se identificaron las estructuras cardíacas en los especímenes y se relacionaron con las proyecciones ecocardiográficas.

Resultados: La enucleación biauricular, el reconocimiento y la palpación del fulcro cardíaco a nivel de la base de la valva septal de la tricúspide e inmediatamente por debajo de las valvas coronariana derecha y no coronariana de la válvula aórtica en los especímenes bovinos y humanos resulta eficiente para ubicar anatómicamente al fulcro cardíaco. En las proyecciones ecocardiográficas empleadas se puede reconocer la anatomía topográfica de los trígonos, del fulcro cardíaco y los extremos del miocardio helicoidal continuo.

Conclusiones: Las proyecciones ecocardiográficas comentadas para visualizar al esqueleto fibroso, fulcro cardíaco y a los extremos del miocardio helicoidal continuo son útiles para comprender la unidad anatomofuncional. Las estructuras clave a identificar para ubicar al fulcro son: la valva septal tricúspidea; las valvas coronariana derecha y no coronariana de la válvula aórtica, y el septum interventricular basal anterior. Sin embargo, se necesitan nuevos estudios para desarrollar aplicaciones de este conocimiento en la evaluación ecocardiográfica.

Publicado

06-07-2026

Número

Sección

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