Estrategias antitrombóticas en fibrilación auricular. Registro CONAREC XIX
pp. 208-214
DOI:
https://doi.org/10.7775/rac.es.v83.i3.5723Palabras clave:
Fibrilación auricular - Anticoagulación - Hemorragia - Accidente cerebrovascularResumen
Introducción: La fibrilación auricular (FA) representa la arritmia sostenida más frecuente. Desde el último relevamiento en nuestro medio, la concepción del tratamiento ha cambiado, con una marcada tendencia hacia la anticoagulación de los pacientes, y han surgido nuevas drogas anticoagulantes. No obstante ello, no existen datos actualizados en la Argentina sobre el tratamiento antitrombótico ni del uso de nuevos anticoagulantes orales (NACO).
Objetivos: Evaluar las estrategias antitrombóticas en la FA en pacientes internados por una causa cardiovascular en centros con residencia de cardiología.
Material y métodos: Entre septiembre y noviembre de 2013 se registraron 927 pacientes con al menos un episodio de FA en los 12 meses previos e internados por una causa cardiovascular en centros con residencia de cardiología.
Resultados: Las medianas (rango intercuartil) de CHADS₂, CHA₂DS₂-VASc y HASBLED fueron de 2 (1-3), 3 (2-4) y 1 (1-2), respectivamente. Al ingreso solo recibían anticoagulantes el 54% de los pacientes con antecedente de FA sin contraindicación y CHADS2≥ 1 (n = 253), con dicumarínicos el 89% y solo el 26,5% en rango terapéutico. En ellos, la tasa de anticoagulación al alta subió al 70%. Incluyendo a todos los pacientes sin contraindicación al alta, el 59,74% recibió anticoagulación. La aspirina como única estrategia fue empleada en el 26%. Los motivos para no anticoagular fueron contraindicaciones (36%), limitaciones sociales (21%) y no aclarados en el 14,8%. Fueron predictores independientes de anticoagulación en pacientes sin contraindicaciones: el accidente cerebrovascular [OR 2,18 (IC 95% 1,02-4,67); p = 0,04], la edad [OR 1,01 (IC 95% 1-1,03); p = 0,009], la hipertensión arterial [OR 1,54 (IC 95% 0,99-2,41); p = 0,05], la insuficiencia cardíaca [OR 1,68 (1,1-2,55); p < 0,01] y la disfunción ventricular grave [OR 4,99 (IC 95% 1,71-14,55); p = 0,003]. El alto nivel educativo fue predictor de NACO (OR 1,84, IC 95% 1,08-3,14).
Conclusiones: La población de este registro realizado en centros con residencia de cardiología presenta un riesgo tromboembólico moderado y un riesgo hemorrágico bajo. Durante la internación se observó un aumento de las tasas del uso de anticoagulantes
orales y el nivel educativo fue un factor asociado con la indicación de NACO.
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Derechos de autor 2015 Revista Argentina de Cardiología

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