INTRODUCCIÓN
El delirium es una complicación frecuente y potencialmente prevenible en el postoperatorio de la cirugía cardiovascular (CCV). Se considera delirium postoperatorio a los cambios agudos en la atención, cognición y la conciencia en el período de recuperación postquirúrgica. Su aparición se asocia a peores resultados clínicos como mayor estadía hospitalaria y mayor mortalidad. Es un desafío clínico común pero frecuentemente subestimado en este contexto. (1) A pesar de los avances en la atención médica y quirúrgica, la incidencia de delirium sigue siendo elevada, (2) con consecuencias adversas clínicas que afectan a los pacientes y económicas al sistema de salud. (3)
A nivel internacional, el delirium en el contexto posquirúrgico de cirugía cardiovascular ha sido ampliamente estudiado en cohortes multicéntricas y estudios observacionales, con prevalencias que oscilan entre el 11,3 % y el 51,6 % según la población, tipo de cirugía y método diagnóstico utilizado. (4) Reportes iniciales identificaron una serie de factores contribuyentes que incluyen la edad avanzada, el deterioro cognitivo basal, la duración de la cirugía, el bypass cardiopulmonar y complicaciones como la fibrilación auricular (FA) y la sepsis. (5-8) Estas investigaciones han impulsado el desarrollo de escalas de riesgo específicas, como PREDELIRIC (PREdiction of DELIRium in ICU patients) validada en pacientes de unidad de cuidados críticos y postoperatorio de CCV, (9) y recomendaciones internacionales, como las guías de la Sociedad Europea de Anestesiología, (10) que promueven la detección sistemática y estrategias preventivas multimodales para mitigar su impacto.
En Argentina contamos con registros previos de CCV, pero a pesar de ello, esta complicación no fue explorada en profundidad. (11-13)
OBJETIVO
Analizar la incidencia, los factores de riesgo y los desenlaces asociados con el delirium en pacientes sometidos a CCV.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se realizó un análisis del Registro Nacional de Cirugía Cardiovascular en Argentina (ARGEN-CCV), (14) un estudio multicéntrico, prospectivo de corte transversal de 13 meses de duración, llevado a cabo entre julio del año 2021 y agosto de 2022 en el que participaron 48 centros tanto públicos como privados de Argentina. Se incluyeron pacientes mayores de 18 años ingresados a internación para la práctica de una CCV central tanto en forma programada como urgente. Se excluyeron las cirugías por cardiopatías congénitas y procedimientos periféricos. Fueron obtenidos los datos prequirúrgicos, quirúrgicos y postquirúrgicos durante la internación y la información fue recolectada en la plataforma de REDCap. Este proyecto se llevó a cabo de manera conjunta entre la Sociedad Argentina de Cardiología y el Colegio Argentino de Cirujanos Cardiovasculares. Fue registrado en ClinicalTrials.gov (NCT0519916).
En diferentes estudios se han considerado factores predictores para delirium variables establecidas en scores de riesgo validados internacionalmente en población de área crítica y postoperatorio de CCV. (4) Estos predictores fueron la edad, el deterioro cognitivo, la puntuación APACHE II (Acute Physiology and Chronic Health Assessment II), la infección, la cirugía de urgencia, el tipo de cirugía, la creatinina plasmática prequirúrgica, la uremia postquirúrgica, el uso de sedantes o analgésicos, el antecedente de enfermedad cerebrovascular, el EuroSCORE (Sistema Europeo de Evaluación del Riesgo Operativo Cardíaco), la depresión preoperatoria, la transfusión de sangre, la acidosis metabólica, el abuso de alcohol, el insomnio y el coma. (9, 15-23)
En la base de datos de ARGEN-CCV, se cuenta con las siguientes variables: edad, antecedente de enfermedad cerebrovascular, creatinina, cirugía de urgencia, tipo de cirugía, abuso de alcohol, EuroSCORE, APACHE II score, uremia postquirúrgica, transfusiones e infección postquirúrgica.
Consideraciones éticas
El estudio fue aprobado por el comité de ética de la Sociedad Argentina de Cardiología.
Análisis estadístico
Las variables continuas se expresaron como media y desviación estándar para aquellas con distribución normal y como mediana y rango intercuartílico (RIC) 25%-75% para las de distribución no gaussiana. Las variables cualitativas se expresaron como frecuencia y porcentaje. Las comparaciones entre grupos se realizaron mediante la prueba de t de Student o Wilcoxon según la distribución para datos continuos, y se utilizaron tablas de 2x2, así como el test de chi² con corrección de continuidad de Yates para las variables categóricas. Se realizó análisis por regresión logística uni y multivariado en busca de predictores independientes de delirium, con su odds ratio (OR) e intervalo de confianza del 95% (IC95%). Con el objetivo de desarrollar un modelo predictivo de delirium postoperatorio, se exploraron diferentes modelos multivariados, en los que se ingresaron variables con valor de p menor de 0,10 en el análisis univariado para no limitar a las variables potencialmente útiles en el diagnóstico. Se calculó el test de Hosmer-Lemeshow para adecuación del modelo y para evaluación del rendimiento diagnóstico se construyó una curva ROC con las variables obtenidas y se eligió la de mejor discriminación. Se consideró como significativo un nivel de p < 0,05. El análisis fue realizado con el programa estadístico "R".
RESULTADOS
De los 1515 pacientes evaluados, se observó una incidencia de delirium como complicación del postoperatorio del 9,1% (137 pacientes). Los pacientes que desarrollaron delirium fueron más añosos 67,5 ± 11 versus 63,6 ± 11,3 años (p<0,001).
Los antecedentes clínicos de los pacientes con y sin delirium en el postoperatorio se resumen en la Tabla 1. Fueron mayores en los pacientes con delirium la prevalencia de hipertensión arterial, tabaquismo, vasculopatía periférica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, abuso de alcohol, utilización reciente de drogas ilícitas y fragilidad.
Tabla 1
Características clínicas basales. (n=1515)
| Total | Delirium - | Delirium + | P | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| N | % | N | % | N | % | ||
| Pacientes | 1515 | 100 | 1368 | 90,9 | 137 | 9,1 | |
| Edad, años, media (DE) | 64(11) | 63,6 (11,3) | 67,5 (11) | <0,001 | |||
| Sexo masculino | 1122 | 74,1 | 1013 | 74,0 | 109 | 79,6 | 0,007 |
| Hipertensión arterial | 1159 | 76,5 | 1043 | 76,2 | 116 | 84,7 | 0,010 |
| Diabetes Mellitus | 436 | 28,8 | 391 | 28,6 | 45 | 32,8 | 0,150 |
| Dislipidemia | 814 | 53,7 | 737 | 53,9 | 77 | 56,2 | 0,280 |
| Tabaquismo activo | 234 | 15,4 | 204 | 14,9 | 30 | 21,9 | 0,001 |
| FEVI reducida | 243 | 16,0 | 207 | 15,1 | 36 | 26,3 | 0,280 |
| Insuficiencia cardíaca | 225 | 14,9 | 202 | 14,8 | 23 | 16.8 | 0,260 |
| IAM ≤30 días | 157 | 10,4 | 137 | 10,0 | 20 | 14,6 | 0,200 |
| IAM >30 días | 190 | 12,5 | 172 | 12,6 | 18 | 13,1 | 0,200 |
| CRM | 69 | 4,6 | 65 | 4,8 | 4 | 2,9 | 0,170 |
| Cirugía valvular | 83 | 5,5 | 72 | 5,3 | 11 | 8,0 | 0,097 |
| Angioplastia coronaria | 181 | 12,0 | 161 | 11,8 | 20 | 14,6 | 0,160 |
| Inmunocompromiso | 18 | 1,2 | 13 | 1 | 5 | 3,6 | 0,010 |
| FA crónica | 109 | 7,2 | 101 | 7,4 | 8 | 5,8 | 0,260 |
| Antecedente HF de EC | 159 | 10,5 | 137 | 10,0 | 22 | 16,1 | 0,010 |
| Vasculopatía periférica | 141 | 9,3 | 120 | 8,8 | 21 | 15,3 | 0,009 |
| Hipertensión pulmonar | 96 | 6,3 | 83 | 6,1 | 13 | 9,5 | 0,060 |
| Enfermedad cerebrovascular | 72 | 4,8 | 62 | 4,5 | 10 | 7,3 | 0,080 |
| SAHOS | 56 | 3,7 | 47 | 3,4 | 9 | 6,6 | 0,040 |
| EPOC moderada/grave | 106 | 7,0 | 86 | 6,3 | 20 | 14,6 | <0,001 |
| Drogas ilícitas recientes | 12 | 0,8 | 7 | 0,5 | 5 | 3,6 | 0,008 |
| Abuso alcohol | 226 | 14,9 | 195 | 14,3 | 31 | 22,6 | 0,020 |
| Fragilidad | 90 | 5,9 | 65 | 4,8 | 25 | 18,2 | <0,001 |
| Ácido acetil salicílico | 796 | 52,6 | 717 | 52,4 | 79 | 57,7 | 0,120 |
| Inhibidor P2Y12 | 194 | 12,8 | 167 | 12,2 | 26 | 19,0 | 0,020 |
| Estatinas | 875 | 57,8 | 793 | 58,0 | 82 | 59,9 | 0,330 |
| Beta Bloqueantes | 878 | 58,8 | 791 | 57,8 | 87 | 63,5 | 0,090 |
| IECA | 436 | 28,8 | 397 | 29,0 | 39 | 28,5 | 0,450 |
| ARA II | 492 | 32,5 | 441 | 32,2 | 51 | 37,2 | 0,110 |
| Furosemida | 207 | 13,7 | 194 | 14,2 | 13 | 9,5 | 0,060 |
| Tiazidas | 97 | 6,4 | 88 | 6,4 | 9 | 6,6 | 0,450 |
| Espironolactona | 108 | 7,1 | 96 | 7,0 | 12 | 8,8 | 0,220 |
| Insulina | 94 | 6,2 | 84 | 6,1 | 10 | 7,3 | 0,280 |
| Hipoglucemiantes orales | 307 | 20,3 | 278 | 20,3 | 29 | 21,2 | 0,400 |
| Anticoagulantes orales | 111 | 7,3 | 102 | 7,5 | 9 | 6,6 | 0,360 |
ARA II: antagonista del receptor de angiotensina II; CRM: cirugía de revascularización miocárdica; DE: desviación estándar; EC: enfermedad coronaria; EPOC: enfermedad pulmonar obstructiva crónica; FA: fibrilación auricular; HF: heredofamiliar; IAM: infarto agudo de miocardio; IECA: inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina; Inhibidor P2Y12: inhibidor plaquetario del receptor P2Y12; SAHOS: síndrome de apneas hipopneas obstructivas del sueño
Dentro de las variables prequirúrgicas, encontramos diferencias significativas en la presencia de enfermedad coronaria, planeamiento de cirugía combinada y medianas del ArgenSCORE (Tabla 2). No hubo diferencia en los datos basales de laboratorio. Entre las variables del intra y postoperatorio destacamos diferencias en el requerimiento de transfusiones, mayor tiempo de circulación extracorpórea (CEC) (105 min. vs 98 min., p<0,001), asistencia respiratoria mecánica (ARM) prolongada, desarrollo de sindrome de bajo volumen minuto (SBVM), fibrilación auricular (FA), insuficiencia renal, accidente cerebrovascular (ACV), sepsis y días totales de internación (medianas de 9 vs 6 días, p <0,001). Todos los pacientes que desarrollaron delirium recibieron tratamiento con antipsicóticos durante la internación. El 72% recibió una sola droga, mientras que el 24% fue tratado con dos antipsicóticos y el 4% con tres. Las drogas más utilizadas fueron quetiapina (55 pacientes; 40%), haloperidol (54 pacientes; 39%) y risperidona (20 pacientes; 15%). En 53 casos (39%) se emplearon otras alternativas terapéuticas, principalmente benzodiacepinas (Tabla 3).
Tabla 2
Principales variables prequirúrgicas. (n=1515)
| Total | Delirium - | Delirium + | P | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| N | % | N | % | N | % | ||
| Pacientes | 1515 | 100 | 1368 | 90,9 | 137 | 9,1 | |
| IC | 53 | 3,5 | 49 | 3,6 | 4 | 2,9 | 0,600 |
| Endocarditis | 48 | 3,2 | 45 | 3,3 | 3 | 2,2 | 0,600 |
| Síndrome aórtico agudo | 27 | 1,8 | 22 | 1,6 | 5 | 2,6 | 0,650 |
| Valvulopatía | 599 | 39,6 | 546 | 39,6 | 53 | 38,7 | 0,680 |
| Enfermedad coronaria | 933 | 61,6 | 834 | 61,1 | 99 | 72,3 | 0,004 |
| Cirugía combinada | 247 | 16,3 | 217 | 15,9 | 30 | 21,9 | 0,030 |
| Tipo procedimiento | |||||||
| Programado | 1195 | 78,9 | 1094 | 80,0 | 101 | 73,7 | 0,340 |
| Urgencia | 280 | 18,5 | 249 | 18,2 | 31 | 22,6 | 0,400 |
| Emergencia | 26 | 1,7 | 23 | 1,7 | 3 | 2,2 | 0,480 |
| Scores | |||||||
| EuroSCORE , mediana (RIC) | 1,52 (0,93-2,94) | 1,46 (0,88-2,83) | 1,83 (1,25-3,44) | 0,301 | |||
| ArgenSCORE, mediana (RIC) | 2,33 (1,12-4,78) | 2,23 (1,08-4,74) | 3,34 (1,86-7,31) | 0,004 | |||
IC: insuficiencia cardíaca; RIC: rango intercuartílico
Tabla 3
Principales variables intra y postoperatorias. (n=1515)
| Total | Delirium - | Delirium + | P | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| N | % | N | % | N | % | ||
| Intraoperatorio | |||||||
| Transfusiones | 500 | 33,0 | 439 | 32,1 | 61 | 44,5 | 0,002 |
| CEC | 1126 | 74,3 | 1016 | 74,3 | 110 | 80,3 | 0,059 |
| Tiempo CEC, min, mediana (RIC) | 100 (75-123) | 98 (75-122) | 105 (85-134,3) | 0,007 | |||
| Tiempo Clampeo min, mediana (RIC) | 71 (50-94) | 70 (50-93) | 77,5 (60-94) | 0,024 | |||
| Hemorragia | 100 | 6,6 | 86 | 6,3 | 4 | 2,9 | 0,047 |
| Paro cardiorespiratorio | 38 | 2,5 | 33 | 2,4 | 5 | 3,6 | 0,190 |
| Reingreso a CEC | 28 | 1,8 | 22 | 1,6 | 6 | 4,4 | 0,020 |
| Posoperatorio | |||||||
| Uso BCIAO | 24 | 1,6 | 20 | 1,5 | 4 | 2,9 | 0,110 |
| Swan Ganz | 29 | 1,9 | 24 | 1,8 | 5 | 3,6 | 0,070 |
| Inotrópicos | 30 | 2,0 | 27 | 2,0 | 3 | 2,2 | 0,400 |
| ARM prolongado | 140 | 9,2 | 104 | 7,6 | 36 | 26,3 | <0,001 |
| Días ARM, mediana (RIC) | 4,5 (2-10) | 4 (2-8,3) | 7 (3-17) | 0,030 | |||
| Hemorragia | 159 | 10,5 | 140 | 10,2 | 19 | 13,9 | 0,090 |
| Transfusiones | 141 | 9,3 | 126 | 9,2 | 15 | 10,9 | 0,090 |
| Falla ventrículo derecho | 40 | 2,6 | 34 | 2,5 | 6 | 4,4 | 0,100 |
| Sme. bajo volumen minuto | 235 | 15,5 | 194 | 14,2 | 41 | 29,9 | <0,001 |
| IAM perioperatorio | 50 | 3,3 | 45 | 3,3 | 5 | 3,6 | 0,390 |
| FA postoperatoria | 361 | 23,8 | 303 | 22,1 | 58 | 42,2 | <0,001 |
| Bloqueo aurículo ventricular | 108 | 7,1 | 95 | 6,9 | 13 | 9,5 | 0,130 |
| Arritmia ventricular | 43 | 2,8 | 38 | 2,8 | 5 | 3,6 | 0,260 |
| MCP transitorio | 370 | 24,4 | 344 | 25,1 | 26 | 19,0 | 0,053 |
| MCP definitivo | 42 | 2,8 | 35 | 2,6 | 7 | 5,1 | 0,056 |
| Insuficiencia renal | 201 | 13,3 | 155 | 11,3 | 46 | 33,6 | <0,001 |
| Hemodiálisis | 61 | 4 | 50 | 3,7 | 11 | 8,0 | 0,140 |
| Accidente cerebrovascular | 50 | 3,3 | 39 | 2,9 | 11 | 8,0 | 0,002 |
| Fiebre | 131 | 8,6 | 102 | 7,5 | 29 | 21,2 | <0,001 |
| Sepsis | 89 | 5,9 | 62 | 4,5 | 27 | 19,7 | <0,001 |
| Días totales internación, mediana (RIC) | 6 (5-9) | 6 (5-8) | 9 (6-15,8) | <0,001 | |||
ARM: asistencia respiratoria mecánica; BCIAO: balón de contrapulsación intraaórtico; CEC: circulación extracorpórea; FA: fibrilación auricular; IAM: infarto agudo de miocardio; MCP: marcapasos; RIC: rango intercuartílico
En la Tabla 4 se presenta el análisis univariado de regresión logística para la predicción de delirium en el postoperatorio, con las variables consideradas, su OR, IC 95% y valor de p. Todas las variables con valor de p < 0,15 fueron consideradas en el análisis multivariado para la confección de diferentes modelos predictivos de delirium postoperatorio. Se encontró en el modelo a continuación un rendimiento predictivo adecuado: FA en el postoperatorio (OR 2,07; IC 95% 1,29-3,32; p=0,001, ARM prolongada (OR, 2,86; 95% IC, 1,68-4,86; p<0,001), enfermedad coronaria (OR 1,64; IC 95% 1,02-2,64; p=0,040) y sepsis (OR, 3,13; IC 95% 1,65-5,96; p<0,001) (Tabla 5).
Tabla 4
Modelo de regresión logística univariado
| Predictores de Delirium | OR | IC95% | p |
|---|---|---|---|
| Hipertensión arterial | 1,65 | 0,83-3,25 | 0,150 |
| Fragilidad | 2,23 | 0,93-5,31 | 0,070 |
| Enf. Coronaria previa | 1,45 | 0,84-2,53 | 0,180 |
| FA postoperatoria | 1,83 | 1,09-3,09 | 0,020 |
| ARM prolongada | 2,63 | 1,41-4,75 | 0,002 |
| Accidente cerebrovascular | 2,14 | 0,89-5,03 | 0,085 |
| Sepsis postoperatoria | 2,82 | 1,35-5,89 | 0,006 |
| Vasculopatía periférica | 1,67 | 0,83-3,34 | 0,150 |
| Insuficiencia renal | 1,23 | 0,65-2,35 | 0,520 |
ARM: asistencia respiratoria mecánica; FA: fibrilación auricular; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; OR: odds ratio
Tabla 5
Modelo de regresión logística multivariado.
| Predictores de Delirium | OR | IC95% | p |
|---|---|---|---|
| Enf. coronaria previa | 1,64 | 1,02-2,64 | 0,040 |
| Sepsis postoperatoria | 3,13 | 1,65-5,96 | <0,001 |
| FA postoperatoria | 2,07 | 1,29-3,32 | <0,001 |
| ARM prolongada | 2,86 | 1,68-4,86 | <0,001 |
| Fragilidad | 2,16 | 0,94-4,98 | 0,068 |
ARM: asistencia respiratoria mecánica; FA: fibrilación auricular; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; OR: odds ratio
A pesar que la fragilidad en el prequirúrgico no alcanzó significación estadística en el análisis multivariado (OR, 2,16; IC 95% 0,94-4,98; p=0,068), se decidió incorporarla en el modelo final debido a su peso teórico y reproducción como predictor de delirium en otros modelos.
El área bajo la curva de este modelo fue de 0,76 (IC 95% 0,71-0,80) (Figura 1). El test de Hosmer-Lemeshow tuvo una p = 0,999.
DISCUSIÓN
En este subanálisis del registro ARGEN-CCV, se evaluó la incidencia y los factores asociados al delirium postoperatorio en pacientes sometidos a CCV en Argentina, una complicación frecuente y con impacto pronóstico, a menudo subestimada. Se intenta aportar evidencia sobre los factores asociados a su desarrollo. La incidencia observada de delirium (9,1%), estuvo cercana al límite inferior del rango de entre 10 al 51% observado en reportes internacionales. (4)
A través del análisis multivariado, se identificaron factores de riesgo ya validados en la literatura, como la enfermedad coronaria previa y la sepsis postoperatoria. Ambos reflejan condiciones clínicas que pueden influir en el estado inflamatorio y hemodinámico del paciente, elementos clave en la fisiopatología del delirium, y han sido descriptos en estudios previos, como los de Sugimura et al., (1) y Smulter et al. (3)
Sin embargo, también emergieron como predictores significativos en el análisis univariado dos variables tradicionalmente menos destacadas: la FA y la necesidad de ARM prolongada, que fueron confirmadas como predictores independientes en el análisis multivariado. Estos hallazgos, sugieren desde el punto de vista teórico, por su nivel de asociación (los OR fueron 2,07 y 2,86 para la FA y la ARM prolongada respectivamente) que podrían desempeñar un rol relevante en la aparición de delirium. De confirmarse de manera consistente esta afirmación, su inclusión en futuros scores predictivos podría mejorar la sensibilidad para detectar pacientes en riesgo. Hallazgos similares han sido reportados por Brown et al., (6) quienes asociaron la FA con mayor riesgo de deterioro neurológico postoperatorio. Sin embargo, creemos prudente que estos hallazgos se interpreten con cautela. Por un lado, los pacientes con ARM prolongada presentan con mayor frecuencia infecciones, insuficiencia renal y exposición a fármacos como opioides y benzodiacepinas, todos ellos relacionados con el riesgo de delirium. En el caso de la FA postoperatoria, es plausible su asociación con delirium a través de mecanismos inflamatorios intensificados en el contexto del trauma quirúrgico, lo que refuerza la necesidad de evaluar estos factores en conjunto y no de forma aislada. (24)
Otro hallazgo a destacar es el rol de la fragilidad prequirúrgica, que ha sido vinculada de manera robusta con eventos adversos en múltiples escenarios. Su evaluación sistemática en el contexto de la CCV debe considerarse seriamente, no solo por su interés creciente y sustento teórico (aunque no se haya demostrado su significancia estadística en este análisis), sino porque forma parte del cuidado integral del paciente, como proponen Inouye et al. (25)
Es importante señalar que, si bien la insuficiencia renal no alcanzó significación estadística en el modelo multivariado, ha sido consistentemente descripta como predictor de delirium en múltiples estudios previos, por lo que su evaluación no debe descartarse. (15,18)
En nuestra cohorte, todos los pacientes que desarrollaron delirium recibieron tratamiento con antipsicóticos, en su mayoría en monoterapia, pero con una proporción significativa que requirió dos o más fármacos. Este hallazgo refleja tanto la carga clínica del delirium como la complejidad de su manejo farmacológico en el contexto postoperatorio de la CCV. Si bien los antipsicóticos son frecuentemente utilizados para controlar síntomas como agitación o alucinaciones, la evidencia sobre su eficacia en delirium no es concluyente y su uso debe balancearse con el riesgo de efectos adversos, especialmente en pacientes añosos o con comorbilidades cardiovasculares. (26) La elevada frecuencia de uso de haloperidol y quetiapina en esta serie es concordante con prácticas habituales reportadas en otros contextos de cuidados críticos, aunque resulta necesario avanzar hacia estrategias de manejo más protocolizadas y centradas en intervenciones no farmacológicas cuando sea posible. (27)
No evaluamos de forma específica el impacto de la estrategia farmacológica de monoterapia vs. utilización de más de una droga sobre la duración del delirium o la estadía hospitalaria. Consideramos que este análisis podría aportar información valiosa en investigaciones futuras, dado que el perfil y la combinación de fármacos podrían influir en la evolución clínica y en la recuperación funcional.
Desde el punto de vista estadístico, el modelo construido demostró buena capacidad de discriminación, con un área bajo la curva (ABC) de 0,76 (IC95%: 0,71-0,80) y adecuada calibración evaluada mediante el test de Hosmer-Lemeshow (p = 0,999). Estos parámetros indican que el modelo no solo distingue bien entre pacientes con y sin riesgo, sino que también predice eventos con precisión aceptable en toda la población analizada.
En cuanto a las implicancias clínicas, nuestros hallazgos destacan la importancia de implementar medidas sistemáticas de detección precoz de delirium a nivel local, así como protocolos de manejo multimodal que integren monitoreo de FA, ventilación, y diagnóstico de sepsis. Además, la inclusión de variables como fragilidad y eventos intercurrentes debería ser considerada en futuros modelos predictivos, lo que podría derivar en herramientas más integrales y dinámicas para la estratificación del riesgo.
Líneas futuras de investigación deberían contemplar modelos prospectivos con aplicación de escalas validadas como CAM-ICU y exploración del impacto de intervenciones preventivas en grupos de alto riesgo. Asimismo, sería útil estudiar el valor incremental de incorporar biomarcadores de inflamación IL-6 (Interleucina-6), PCR (Proteína C Reactiva) y NLR (Neutrophil-to-Lymphocyte Ratio – Relación Neutrófilos/Linfocitos)) y función neurológica en modelos predictivos de delirium en CCV. (28)
CONCLUSIONES
El delirium postoperatorio se encontró como una complicación frecuente y relevante en los pacientes que ingresaron al registro ARGEN-CCV. El modelo propuesto de enfermedad coronaria, sepsis, FA, ARM y fragilidad, como predictores de delirium postoperatorio, mostró adecuada capacidad diagnóstica. La fragilidad, si bien no fue significativa, merece especial atención por su impacto clínico potencial. Estos hallazgos podrían guiar estrategias de detección precoz e intervención preventiva en poblaciones quirúrgicas de alto riesgo.
Declaración de conflicto de interés
Los autores declaran no tener conflicto de intereses. (Véase formularios de conflictos de interés de los autores en la Web).
