http://dx.doi.org/10.7775/rac.es.v91.i1.20597
ARTÍCULO
ORIGINAL
Síndrome inflamatorio multisistémico
en pediatría: importancia de la evaluación inicial de los parámetros de
laboratorio
Multisystem
Inflammatory Syndrome in children: the importance of evaluation of early
laboratory parameters
Julián
Rodríguez Kibrik1,
Mariana E. Cazalas1,
María Lucila Petrillo1,
Gonzalo G. Guiñazú1,
Claudio Moros1,
Hyon J. Choe1, Alejandro Goldsman1,
María GrippoMTSAC,1, Ángela SardellaMTSAC,1 , Silvia Baleani1
1
División
Cardiología Infantil Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez (HNRG).
Dirección
para separatas: Rodríguez Kibrik.
División Cardiología del Hospital General de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez.
Sánchez de Bustamante 1451, PB (CP 1425). C.A.B.A. - E-mail: jota.rodriguez1@gmail.com
Este
trabajo obtuvo el Premio Dr. Rodolfo Kreutzer en el
48° Congreso Argentino de Cardiología
RESUMEN
Introducción:
El
síndrome inflamatorio multisistémico en pediatría
(SIM-C) es una infrecuente entidad asociada a COVID-19 con un amplio espectro
de presentación: desde un cuadro similar a la enfermedad de Kawasaki a una
afectación multisistémica con shock. Se han descripto
asociaciones entre valores de laboratorio y mala evolución, pero no existen
puntos de corte que predigan la misma.
Objetivo:
El
objetivo de este estudio fue describir y analizar las características de los
pacientes con SIM-C y las relaciones de estas con los hallazgos de laboratorio.
Material y métodos:
Se
realizó un estudio analítico y retrospectivo de niños internados con
diagnóstico de SIM-C entre mayo 2020 y junio 2021 en el HNRG. Se estudiaron 32
pacientes, 17 femeninas (53,13%) y 15 masculinos (46,87%), edad promedio de
7,67 años (rango 0,5-14,91). Diez de los pacientes (31,25%) presentaron shock.
Se
obtuvieron datos clínicos, ecocardiográficos y
valores de troponina I ultrasensible, NT-proBNP, plaquetas y linfocitos al momento del diagnóstico;
y se analizaron comparativamente entre quienes presentaron shock durante la
evolución (Grupo 1) y quienes no (Grupo 2).
Resultados:
La
diferencia en un valor inicial de NT-proBNP elevado
fue estadísticamente significativa entre ambos grupos (p=0,008), en tanto que
la troponina y el recuento de linfocitos y plaquetas,
no. De los 13 pacientes que requirieron inotrópicos, el 58% presentó linfopenia inicialmente (p=0,006 vs aquellos que no los
necesitaron).
Conclusiones:
Si
bien la mortalidad debido al SIM-C es baja, la afectación cardiovascular y el
compromiso hemodinámico en los pacientes que presentaron este síndrome puede
ser frecuente. Poder contar con una herramienta de laboratorio ampliamente
difundida para la categorización de pacientes podría ayudar a mitigar riesgos y
obtener una derivación temprana a centros especializados.
Palabras claves:
Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica, COVID-19/Complicaciones, Péptido Natriurético Encefálico, Linfopenia,
Trombocitopenia, Niño, Preescolar
ABSTRACT
Background: Multisystem inflammatory syndrome in children (MIS-C)
is an uncommon condition associated with COVID-19 with a wide spectrum of
presentations, ranging from Kawasaki-like disease to multisystem involvement
with shock. The association between the laboratory characteristics and
unfavorable outcome has been described, but the cut-off points associated with
higher risk have not yet been defined.
Objective: The aim of this study was to describe and analyze the
characteristics of patients with MIS-C and their associations with the
laboratory findings.
Methods: We conducted an analytical and retrospective study of
pediatric patients hospitalized between May 2020 and June 2021 with diagnosis
of MIS-C in Hospital General de Niños Dr. Ricardo
Gutiérrez (HNRG). The cohort was made up of 23 patients, 17 female (53.13%)
and 15 male (46.87%); mean age was 7.67 years (range 0.5-14.91). Ten patients (31.25%)
presented shock.
Clinical and echocardiographic data and values of
high-sensitive troponin I, N-terminal pro–B-type natriuretic peptide (NT-proBNP), platelets and lymphocytes at the time of diagnosis
were obtained and compared between those with shock during evolution (group 1)
and those without shock (group 2).
Results: There was a significant difference in baseline
elevated NT-proBNP values between both groups (p =
0.008), but not in troponin levels and lymphocyte and platelet counts. Of the
13 patients who required inotropic agents, 58% had baseline lymphopenia
(p = 0.006 vs those who did not require inotropic
drugs).
Conclusions: Although mortality due to MIS-C is low, cardiac
involvement and hemodynamic impairment may be common. The availability of a
commonly used laboratory tool for patient categorization could help to mitigate
risks and obtain early referral to specialized centers.
Key
words: Systemic
Inflammatory Response Syndrome, COVID-19/Complications, Natriuretic Peptide,
Brain, Lymphopenia, Thrombocytopenia, Child,
Preschool
Recibido:
27/09/2022
Aceptado:
07/02/2022
INTRODUCCIÓN
Desde
la aparición del virus SARS-CoV-2 en diciembre de 2019 se han descripto
múltiples formas de presentación y síndromes asociados al mismo. Uno de los más
agresivos en niños es el síndrome de inflamación multisistémico
pediátrico (SIM-C o PIMS). Es una rara complicación que suele aparecer de 2 a 6
semanas luego de haber presentado una infección por SARS-CoV-2.
Inicialmente
se pudo observar que los casos graves pediátricos eran escasos y que el virus
productor de la enfermedad COVID-19, por lo general, no afectaba en forma grave
a la población infantil. Luego comenzaron los reportes aislados sobre un
síndrome símil enfermedad de Kawasaki incompleto o atípico, y un síndrome de
shock tóxico, temporalmente relacionados a la infección por SARS-CoV-2. (1,2)
En
la actualidad se considera que el espectro de presentación del SIM-C es amplio,
desde un síndrome Kawasaki like a la afectación
multisistémica con shock. La incidencia del cuadro
Kawasaki like llega a ser de 3,7 a 30
veces mayor respecto a la incidencia habitual de enfermedad típica. (2,3) La afectación cardíaca -de cualquier índole-
producida por el SIM-C es mayor a la producida por el Kawasaki típico;(4) varía entre el 30% y el 80% de los casos, (2,5-7) y es una de las que mayor morbimortalidad genera.
Se
han descripto asociaciones entre valores de laboratorio y mala evolución de la
enfermedad, (8,9) pero no existen puntos de corte
definidos que predigan la misma.
El
objetivo primario del estudio fue describir la presentación clínica y comparar
parámetros de laboratorio iniciales entre pacientes con diagnóstico de SIM-C
que presentaron shock y quienes no, en un centro pediátrico de referencia de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El objetivo secundario fue analizar la
diferencia de positividad de troponina y del fragmento
amino terminal del péptido B (NT-proBNP), y
establecer puntos de corte para dichos parámetros.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se
realizó un estudio analítico y retrospectivo de los pacientes internados entre
mayo del 2020 y junio de 2021 con diagnóstico de SIM-C en el Hospital General
de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez. En dicho período se internaron 32 pacientes.
La
definición adoptada para la confirmación de casos de SIM-C fue la del
Ministerio de Salud de la Nación (https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus-COVID-19/casos-pediatria):
–
Presencia de fiebre por 3 o más días en pacientes entre 0-18 años con evidencia
de haber padecido enfermedad por SARS-CoV-2; acompañado de dos o más de:
1.
Erupción cutánea o conjuntivitis bilateral no purulenta o signos de inflamación
mucocutánea (boca, manos o pies).
2.
Hipotensión o shock.
3.
Signos de disfunción miocárdica, pericarditis, valvulitis o anomalías
coronarias (incluidos los hallazgos ecocardiográficos
o elevación de la troponina y de BNP).
4.
Evidencia de coagulopatía: elevación de tiempo de protrombina
(TP),tiempo de tromboplastina parcial (TTP), dímero D.
5.
Síntomas gastrointestinales agudos (diarreas, vómitos o dolor abdominal)
–
Junto a la presencia de marcadores de inflamación elevados: proteína C reactiva
(PCR), velocidad de sedimentación globular (VSG) o procalcitonina,
y la ausencia de alguna causa evidente de inflamación.
Se
obtuvieron datos clínicos, cardiológicos y de laboratorio de cada paciente a
través del acceso a las historias clínicas (HC). Se clasificó a los pacientes
en dos grupos de acuerdo a si presentaron shock durante la internación (Grupo
1) o no (Grupo 2- Control). Se consideró como shock a la hipotensión arterial
(presión arterial <-2 DE del percentilo 50 por
sexo, talla y edad, Sociedad Argentina de Pediatría) refractaria a volumen, que
haya requerido el uso de algún agente vasoactivo
constatado en la HC.
Los
parámetros de laboratorio analizados fueron la troponina
I ultrasensible (reactivo VIDAS® TNHS, troponina I de alta sensibilidad- BioMerieux),
NT-proBNP (VIDAS® NT-proBNP2- BioMerieux), plaquetas y linfocitos al momento del diagnóstico.
Para el análisis de estos valores se utilizaron puntos de corte del laboratorio
de referencia para catalogarlos como alterados: troponina
>19 ng/L; linfopenia:
<1000 linfocitos/mm3;
trombocitopenia: plaquetas < 150.000/mm3 y NT-proBNP
>300 pg./mL.
Se
consideraron estos parámetros, pues según la bibliografía la troponina es marcador de daño cardíaco; la trombocitopenia
presenta alto valor predictivo positivo para compromiso cardíaco; el NT-proBNP demostró tener correlación con disfunción cardíaca y
la linfopenia grave tiene alta asociación con shock. (8-10)
En
forma concomitante se evaluaron los estudios cardiológicos complementarios
electrocardiograma (ECG) y ecocardiografía, para valorar parámetros de afectación
cardíaca durante el proceso de la enfermedad. Para la definición de compromiso
cardiológico se utilizó una síntesis de las definiciones aportadas por Pignatelli (5) y por Valverde (7): presencia de alguna arritmia, extrasístoles supraventriculares o ventriculares, taquicardias
auriculares o ventriculares –sostenidas o no–, bloqueo aurículo-ventricular
(AV) de cualquier grado, alteraciones en la repolarización
ventricular; caída en la función sistólica ventricular izquierda (medida por
algún método); dilatación del ventrículo izquierdo (VI) por arriba de Z score +
2; insuficiencias valvulares; derrame pericárdico de cualquier índole;
dilatación de arterias coronarias; o elevación de enzimas cardíacas - CPK-MB, troponina. No se incluyó la taquicardia sinusal como daño de órgano dado lo inespecífico de dicho
síntoma en paciente febriles.
Para
la medición de la función ventricular sistólica izquierda se utilizó la
fracción de acortamiento (FA) medida en modo M en un corte circunferencial del
ventrículo izquierdo a nivel de los músculos papilares utilizando como
referencia el diámetro diastólico del ventrículo izquierdo (DDVI) y el diámetro
sistólico del ventrículo izquierdo (DSVI): (DDVI-DSVI) /DDVI × 100. Se
interpretó como disfunción sistólica a la caída de la FA por debajo de 30%.
Análisis estadístico
En
primer lugar, se realizó un análisis descriptivo de la población incluida y se
estudiaron las diferencias entre el Grupo 1 y el Grupo 2. Las variables
cualitativas se presentan como valor absoluto y porcentaje, y se compararon con
la prueba de chi cuadrado o la prueba exacta de
Fisher. Las variables cuantitativas se presentan como media y desviación
estándar y se comparan con la prueba de t. Finalmente, a través de la
construcción de curvas ROC, se analizó la capacidad de discriminación para troponina y NT-proBNP entre ambos
grupos, y se establecieron valores de corte. El análisis estadístico se llevó a
cabo mediante el programa SPSS 25 Statistics (IBM,
Chicago, IL).
Consideraciones éticas
El
trabajo de investigación fue observacional y retrospectivo, no se realizaron
intervenciones en los pacientes por fuera de las normas y consensos de práctica
clínica acorde a la patología. Se tomó como referencia a la ley 3301 de La
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Declaración de Helsinki y a las guías de
Buenas Prácticas Clínicas. Los datos se encuentran codificados de forma tal de
mantener la confidencialidad de los pacientes (Ley n° 25.326).
RESULTADOS
Se
analizaron 32 pacientes con diagnóstico de SIM-C, de los cuales 15 fueron
masculinos (46,9%) y 17 femeninos (53,1%). La edad promedio de presentación fue
de 7,67 años (rango de 0,5 a 14,91 años). Las comorbilidades más frecuentes
fueron cardiológicas y nefro-urológicas (Tabla 1). La mayoría de los pacientes presentaron serología
positiva para SARS-CoV-2 (28 pacientes de 32); de los restantes cuatro, 2
tuvieron infección documentada previamente y los otros 2 nexo epidemiológico
positivo para COVID-19.
Tabla
1.
Características demográficas y comorbilidades
|
Características basales |
Grupo 1
(pacientes
con shock) |
Grupo 2
(pacientes
sin shock) |
Valor de P |
|
Edad |
6,2 ±
0,77 años |
8,33
± 0,99 años |
0,198 |
|
Sexo femenino |
50 % |
54 % |
0,8 |
|
Procedencia
(PBA) |
70 % |
68 % |
0,92 |
|
Comorbilidades |
2/10 pacientes: 1 mielomeningocele monorrena con válvula de derivación ventrículo peritoneal y 1 levo- transposición de grandes arterias |
6/22 pacientes: 1 CIV operada; 1 CIA desnutrida; 1 enfermedad renal crónica; 1 glomerulonefritis rápidamente progresiva; 1 válvula mitral displásica;
1 Reflujo vesicoureteral grado
4. |
0,66 |
CIA:
comunicación interauricular; CIV: comunicación interventricular; PBA: provincia
de Buenos Aires
En
el Grupo 1 hubo 10 pacientes (31,2%) y 22 en el Grupo 2 (68,8%). No se obtuvo
el valor inicial de NT-proBNP en tres pacientes (los
tres del Grupo 2) y en solo un paciente no se registraron
los valores iniciales de linfocitos y plaquetas (paciente del Grupo 1). La
edad promedio en el Grupo 1 fue de 6,2 años, con rango de 2,41 a 10,16 años;
para el Grupo 2 el rango fue más amplio, desde 0,5 a 14,91 años, con un
promedio de 8,33 años. Cerca del 70% de los pacientes en ambos grupos eran de la
Provincia de Buenos Aires. Al comparar las características basales de cada
Grupo no se hallaron diferencias significativas en términos de edad,
distribución por sexo, procedencia y comorbilidades (Tabla 1).
Las
comorbilidades más frecuentes fueron las cardiopatías congénitas (levo
transposición de grandes vasos, comunicación interauricular, comunicación
interventricular –operada, sin patología residual– y válvula mitral displásica sin disfunción), y antecedentes nefrourológicos (glomerulonefritis
rápidamente progresiva, reflujo vesicoureteral grado
3, enfermedad renal crónica y una paciente monorrena
con mielomeningocele).
Luego
de obtener los datos clínicos, ecocardiográficos y de
laboratorio de los pacientes, se compararon los resultados medios en cada grupo
(Tabla 2, Figura 1). La estadía hospitalaria media fue
de 11,6 días, significativamente mayor en los pacientes que presentaron shock
con requerimiento de Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica (UCIP): 17 días
vs. 9,2 días (p <0,001). En el Grupo 2 hubo dos pacientes con internaciones
prolongadas de causa social. Un total de 13 niños requirieron el uso de algún
agente inotrópico (por shock o por disfunción miocárdica sin shock).
Tabla
2.
Datos clínicos, ecocardiográficos y de laboratorio en
los pacientes con y sin shock
|
|
Grupo 1 (pacientes
con shock) |
Grupo 2 (pacientes
sin shock) |
Valor de p |
|
Número de pacientes |
10 |
22 |
- |
|
Días de internación |
17 ± 2,2 días |
9,2 ± 1,5 días |
< 0,001 |
|
Compromiso cardiológico |
9 (90%) |
18 ( 81%) |
0,551 |
|
Insuficiencia valvular izquierda |
8 (80%) |
11 (50%) |
0,108 |
|
Bloqueo AV 1º o 2º grado. |
1 (10%) |
3 (13,6%) |
0,772 |
|
Alteraciones de la repolarización †. |
4 (40%) |
9 (40%) |
0,964 |
|
Derrame pericárdico |
8 (80%) |
5 (22,7%) |
0,001 |
|
Dilatación coronaria |
3 (30%) |
1
(4,5%) |
0,009 |
|
FA (%)
|
31,7 ± 1,97 |
39,2 ± 2,15 |
0,027 |
|
Troponina (ng/L) |
643,7 ± 478,7 |
171,3
± 70,8 |
0,188 |
|
NT-proBNP (pg./mL) |
19 770 ± 9024 |
7332,3 ± 5109,3 |
0,008 |
|
Plaquetas (n/mm3) |
166 333 ± 27 079 |
219
590 ± 19 129 |
0,154 |
|
Linfocitos (n/mm3) |
2853 ± 1220 |
1893 ± 259 |
0,766 |
†
alteraciones de la repolarización:
aplanamiento onda T, inversión onda T, supra desnivel ST-T, FA: fracción de
acortamiento. SHOCK=0 NoSHOCK=1 Sí
SHOCK=0
No
SHOCK=1 Sí
Fig.
1.
A la izquierda de cada fila se muestra la distribución de un determinado valor
(plaquetas, proBNP, troponina
I de alta sensibilidad y linfocitos) expresado como media y error estándar
según la presencia (1 o SI) o ausencia (0 o NO) de shock. A la derecha se
muestra el gráfico de distribución de cada valor expresado como mediana y la
dispersión de los valores también según la presencia (1 o SI) o ausencia (0 o
NO) de shock
La
incidencia de afectación cardíaca fue del 84,4% (27 pacientes), todos ellos
presentaron al menos un parámetro alterado. Dentro de los trastornos más
frecuentemente observados encontramos la elevación de los valores de troponina I ultrasensible por encima de los valores de
referencia del laboratorio (21 pacientes, 77%), insuficiencias valvulares
mitral o aórtica de cualquier índole en 19 pacientes (70%), alteraciones de la repolarización en el electrocardiograma (13 pacientes,48%) y la disfunción sistólica (8 pacientes, 29,6%). La
dilatación de las arterias coronarias se pudo apreciar en 4 pacientes (12,5%):
3 del Grupo 1 y 1 del Grupo 2 (p = 0,009).
Otras alteraciones observadas fueron el bloqueo AV de primer o segundo grado y
el bloqueo incompleto de rama derecha; todos estos hallazgos se normalizaron
luego de iniciado el tratamiento adecuado. La función ventricular medida por FA
fue menor en pacientes del Grupo 1: 31,7 ±1,97 vs. 39,2 ± 2,15% (p = 0,027). La
presencia de derrame pericárdico constatado por ecocardiografía fue
significativamente mayor en pacientes con shock (80% vs 22,7%; p = 0,001)
El
30% (3/10) de los pacientes con shock presentaron trombocitopenia (recuento
plaquetario <150 mil/ mm3)
al ingreso, mientras que en el Grupo 2 la incidencia fue 13% (3/22), p = 0,138.
La linfopenia (linfocitos <1.000/mm3) se
encontró presente en 4 pacientes del Grupo 1 (40%) y en 4 del grupo control
(18%), sin diferencia estadísticamente significativa (p = 0,14). Entre quienes
requirieron algún agente inotrópico, 7 de los 12 pacientes en quienes se obtuvo
el valor inicial de linfocitos presentaron linfopenia
(58,3%), mientras que entre los 19 pacientes que no requirieron drogas
inotrópicas, solo 1 (5,2%) presentó linfopenia al
momento del diagnóstico (p = 0,006). La linfopenia
presentó especificidad de 95% y valor predictivo positivo de 88% para el uso de
inotrópicos. En términos de valores absolutos de plaquetas y linfocitos no hubo
diferencias entre ambos grupos.
La
troponina I Ultrasensible se encontró elevada (>19
ng/L) en 21/32 pacientes (65,6%), en el 80% (8/10) de
los pacientes del Grupo 1 y en el 59% (13/22) del Grupo 2. El valor medio de troponina varió entre ambos grupos, si bien fue mayor en el
Grupo 1, no hubo diferencia estadísticamente significativa (p = 0,188). Al
definir el mejor valor de corte por curva ROC –troponina
I 50 ng/l– y emplearlo en forma dicotómica
(positivo-negativo) pudimos apreciar una tasa de positividad en el Grupo 1 del
80% y del 31,8% en Grupo 2 (p = 0,01).
Con
el punto de corte establecido para NT-proBNP por el
laboratorio de referencia (se considera elevado un valor >300 pg./mL), se observó una positividad
al inicio del 90% (9/10) en pacientes con shock, y del 89% (17/19 testeados) en
el grupo control. El valor medio de NT-proBNP fue
significativamente más elevado en los pacientes con shock (19.770 vs 7.332
pg./mL, p = 0,008).
En
análisis con curva ROC, el mejor valor de corte de NT-proBNP
para predecir shock fue 3900 pg./mL.
Se utilizaron conjuntamente este valor de corte y el de troponina
I ultrasensible ajustada (50 ng/L), y se analizó a
los pacientes en forma dicotómica: ambos valores positivos vs. cualquier otra combinación. La combinación presentó un valor
predictivo negativo (VPN) del 86% para shock.
DISCUSIÓN
Describimos
32 pacientes que reunieron criterios de SIM-C. Las características de la
población en cuanto a edad de presentación y distribución por sexo son
similares a las descriptas en otras series, (6-8,11-13)
con un ligero predominio de pacientes femeninos. Los pacientes del Grupo 1
presentaron una edad promedio menor. En tanto que el 31% presentó shock durante
su evolución, el 40% de los pacientes requirió el uso de algún agente
inotrópico.
El
compromiso cardíaco no difirió respecto de otras publicaciones y se manifestó
en torno al 84%; en tanto que la incidencia reportada internacionalmente de
dilatación de arterias coronarias fue del 8-24%, en nuestra serie el valor
alcanzó el 12,5%. (4,5,8,11,14,15)
El derrame pericárdico estuvo presente en el 40% de los pacientes, y se
encontraron diferencias significativas en la presencia de este entre el Grupo 1
y el Grupo 2.
La
gran diferencia entre los trabajos de Valverde y Pignatelli
en la definición de compromiso cardiológico radica en la clasificación de las
insuficiencias valvulares; es más restrictivo el criterio de Pignatelli al incluir únicamente insuficiencias moderadas o
graves. Si bien amplía el número total de pacientes con compromiso cardíaco,
creemos que las insuficiencias valvulares izquierdas triviales, leves o
moderadas, al haber revertido una vez cumplido el tratamiento, deben ser
consideradas como marcador de daño de órgano.
Pese
a haber sido reportadas muertes debido a esta patología, en nuestra serie no
hubo óbitos. (5)
Pignatelli
encontró que los valores elevados de troponina y la
trombocitopenia tuvieron alta sensibilidad y valor predictivo negativo para
requerimiento de estadía en UCIP. En nuestra serie los pacientes con valores
promedio más altos de Troponina y NT-proBNP y con valores más bajos de plaquetas presentaron una
evolución desfavorable con shock, aunque el único valor estadísticamente
significativo fue el de NT-proBNP. Tras ajustar por curvas
ROC, la troponina elevada también mostró estar
relacionada con shock.
Al
analizar datos de laboratorio en relación con el uso de agentes inotrópicos los
resultados son similares a la bibliografía internacional (descrita en pacientes
con requerimiento de UCIP): tanto la troponina I
ultrasensible (p = 0,029), como el NT-proBNP (p =
0,002) y la linfopenia (p <0,001), mostraron una
diferencia estadísticamente significativa entre pacientes que requirieron el
uso de algún agente inotrópico y quiénes no.
De
acuerdo a nuestra experiencia, consideramos que el rol del cardiólogo infantil
sigue siendo clave a la hora de pensar la mejor terapéutica para cada paciente.
El posible compromiso cardiológico hace que tanto la toma de muestra para
laboratorio como la realización de un ECG y un ecocardiograma deban ser rutinarios al ingreso hospitalario.
La
fortaleza de este estudio radica en la adquisición de la mayoría de datos
buscados, ya que fueron pocos los valores perdidos en contexto de la emergencia
sanitaria por la pandemia. Las características generales de la población no
fueron significativamente diferentes a las poblaciones reportadas en otros
estudios. Los datos obtenidos que fueron estadísticamente significativos pueden
correlacionarse con peor evolución clínica de los pacientes con SIM-C.
La
principal debilidad es el número de pacientes y el diseño retrospectivo del
estudio. Si bien no todos los centros tienen la disponibilidad de dosar troponina o NT-proBNP, la fórmula leucocitaria y el recuento de plaquetas
se encuentran ampliamente disponibles.
CONCLUSIÓN
El
SIM-C puede afectar cualquier órgano. En nuestro estudio observamos una alta
incidencia de compromiso cardiológico y diferencias significativas en la
dilatación de arterias coronarias y la presencia de derrame pericárdico entre
quienes presentaron shock y quienes no; por lo que consideramos que la
evaluación inicial por un cardiólogo infantil es vital en el manejo de los
pacientes. La presencia de linfopenia o valores
elevados de NT-proBNP y troponina
deben ser tenidos en cuenta para el abordaje terapéutico inicial tanto en
centros periféricos como en hospitales de referencia.
Declaración de conflicto de intereses
Los
autores declaran que no tienen conflicto de intereses
(Véanse
formularios de conflicto de intereses de los autores en la web/Material
suplementario).
Financiamiento
No
existió financiamiento alguno para la realización de este estudio.
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shock in children during COVID 19 pandemic. Lancet 2020;395:1607-8. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)31094-1
2. Verdoni L,
Mazza A, Gervasoni A, Martelli L, Ruggeri
M, Ciuffreda M, et al. An outbreak of severe Kawasaki-like disease at the Italian epicentre of the SARS-CoV-2 epidemic: an observational
cohort study. Lancet 2020;395:1771-8. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)31103-X
3. Ensinck G, Gregorio G, Flores RM, Crowe CI, Clerico Mosina P, Curi C, et al. Consenso sobre el tratamiento del síndrome inflamatorio multisistémico asociado a
COVID-19 [Consensus on treatment of multisystemic
inflammatory syndrome associated with COVID-19]. Arch Argent Pediatr 2021;119:S198-S211. https://doi.org/10.5546/aap.2021.s198
4. Pouletty M, Borocco C, Ouldali N, Caseris M, Basmaci R, Lachaume N, et al. Paediatric multisystem inflammatory syndrome temporally
associated with SARS-CoV-2 mimicking Kawasaki disease (Kawa-
COVID-19): a multicentre cohort. Ann Rheum Dis 2020;79.
https://doi.org/10.1136/annrheumdis-2020-217960
5. Pignatelli R,
Antona CV, Rivera IR, Zenteno PA, Acosta YT,
Huertas-Quiñones M, et al. Pediatric
multisystem SARS COV2 with versus without cardiac involvement: a multicenter
study from Latin America. Eur J Pediatr
2021;180:2879-88. https://doi.org/10.1007/s00431-021-04052-9
6.
Feldstein LR, Tenforde MW, Friedman KG, Newhams M, Rose EB, Dapul H, et
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Multisystem Inflammatory Syndrome in Children (MIS-C) Compared With Severe
Acute COVID-19. JAMA
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7. Valverde I, Singh Y, Sanchez-de-Toledo J, Theocharis
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With Multisystem Inflammatory Syndrome Associated With COVID-19 Infection in
Europe. Circulation. 2021;143:21-32.
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