New Precordial Leads and Regional Vectocardiograms
Hace unos pocos meses recibí la invitación del cardiólogo Dr. Alejandro Bermejo para prologar su libro Lógica Electrocardiográfica... desde casi cero. Mi reacción inicial fue muy simple: ¿un nuevo libro de electrocardiografía? ¿Qué podría escribirse de nuevo, más de cien años después del desarrollo de la técnica? Mi reacción cambió de inmediato con la lectura del manuscrito. Alejandro había roto todas las reglas conocidas y traía al mundo una obra con una construcción totalmente inédita que mezcla lo más íntimo de la electrofisiología celular con la patología anatómica micro y macroscópica y el electrocardiograma de superficie para crear un producto didáctico como pocas veces había visto. ¿Cómo podía contribuir mi prólogo al éxito de su empresa? Clarísimamente quería mostrar mi aprecio por su esfuerzo y por los resultados obtenidos. Y lo único que se me ocurrió fué comparar su trabajo con el de los cocineros y de los músicos. Sin repetirme, creo que estas comparaciones se aplican también al trabajo realizado por los Dres. Mc Loughlin y Di Diego, trabajo que se publica hoy en esta Revista Argentina de Cardiología. (1)
En la cocina de cualquier restaurante hay muchos posibles ingredientes, pero no son infinitos y si los agrupamos en relación con su origen, tampoco quedan tantos: verduras, carne, pescado, frutas, productos lácteos. Curiosamente, y a pesar de esta limitación de ingredientes, cada año aparecen en el mundo docenas, si no centenares, de libros de cocina. Libros con nuevas ideas de cómo cocinar, presentar, y mezclar los distintos ingredientes para crear algo nuevo. Y el resultado es, en general, efectivamente una nueva cocina a veces tan distinta como la cocina “molecular” del famoso catalán Ferrán Adriá de “El Bullí”, indiscutiblemente el Picasso de la cocina del siglo XX y XXI. ¿Por qué, pues, me sorprendí con un nuevo libro de electrocardiografía?
Peor aún con la música. Los ingredientes son aún más escasos que en la cocina: solo siete notas, nada más. ¿Cómo consiguen los músicos hacernos disfrutar con nuevas canciones cada semana? Bien, tanto en la cocina como en la música lo importante está en los detalles. Una salsa de tomate puede ser picante, dulce, salada, amarga o una combinación de estos sabores. Un vaso de leche con café tiene decenas de variedades: macchiato, capuccino, cortado, americano con leche, y mucho más. En la música, además de las siete notas básicas, tenemos los bemoles y los sostenidos, la duración de cada nota y el ritmo. Es así como los cocineros y los músicos geniales nos sorprenden a diario con las nuevas recetas y canciones.
En cualquier área de la ciencia ocurre exactamente lo mismo. Los investigadores creativos siempre buscan y encuentran nuevos detalles en los fenómenos normales o anormales, detalles que contribuyen al progreso científico con el fin de mejorar el bienestar de la humanidad. Es la combinación de conocimiento, curiosidad y espíritu emprendedor lo que distingue al científico que descubre, del científico que pasa la vida repitiendo experimentos de otros. Mc Loughlin y Di Diego son descubridores, tal como lo muestran sus numerosas publicaciones sobre electrocardiografía, y como nos muestran de nuevo hoy con su estudio de las derivaciones bipolares precordiales. Tal como ellos explican, su uso no es nuevo, pero sí su interpretación, especialmente cuando están combinadas con la vectocardiografía regional. Y tal como ellos también sugieren, las posibilidades actuales de computación y uso de inteligencia artificial hacen posible integrar estas derivaciones en un ECG standard. Como en la cocina y en la música, son los detalles que los autores hoy nos presentan lo que nos hace progresar en la electrocardiografía. En el mundo cardiológico actual la interpretación automática de los trazados es un hecho universal. Si bien la interpretación algorítmica del electrocardiograma tiene ventajas muy claras, su entrada ha conllevado un menor interés por parte de los nuevos médicos en la interpretación propia de los trazados. Serge Barold (no publicado) ha claramente declarado su gran preocupación por el desinterés creciente en la electrocardografía por parte de los médicos residentes. Quizás el artículo de Mc Loughlin y Di Diego no haga crecer la curiosidad de todos los médicos, pero sí sea una contribución importante cuando se integren de manera rutinaria sus derivaciones en la interpretación automática del electrocardiograma. Espero que todos los cardiólogos que actúan como profesores presenten este artículo a sus residentes para estimular su curiosidad electrocardiográfica. Tengan por seguro que yo lo haré con los míos.
1. Mc Loughlin MJ, Di Diego JM. Nuevas derivaciones electrocardiográficas y vectorcardiogramas regionales. Rev Argent Cardiol 2024;92:367-375. http://dx.doi.org/10.7775/rac.es.v92.i5.20824