CARTAS DE LECTORES
La brecha en el manejo de la válvula aórtica bicúspide en Argentina

The Gap in the Management of Bicuspid Aortic Valve Disease in Argentina

  • VANESA DEL V. AUDIL, 1 
  • 1 Staff de Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Universitario Fundacion Favaloro, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
 
 

La válvula aórtica bicúspide (VAB) constituye la cardiopatía congénita más frecuente en adultos y se asocia no solo a disfunción valvular, sino también a compromiso progresivo de la aorta ascendente, configurando una verdadera válvulo-aortopatía. Su manejo requiere una evaluación integral y un enfoque multidisciplinario orientado a optimizar los resultados a largo plazo.

En el trabajo titulado Diagnóstico y manejo de la válvula aórtica bicúspide en Argentina, Carrero y cols. (1) describen la realidad actual de esta patología en nuestro medio, poniendo en evidencia una brecha significativa entre las recomendaciones de las guías internacionales y la práctica cotidiana. Uno de los hallazgos más relevantes es que el 50% de los centros carece de un Heart Team para la toma de decisiones complejas, cifra que asciende al 61,7% en el interior del país, lo cual resulta particularmente preocupante dada la complejidad de esta entidad.

Desde el punto de vista quirúrgico, la VAB no debe abordarse como una patología aislada. La intervención sobre la válvula sin una adecuada valoración de la aorta ascendente, o viceversa, puede conducir a estrategias incompletas, con impacto negativo en la evolución a mediano y largo plazo. En este sentido, resulta fundamental avanzar hacia el concepto de “Aorta Team”, integrando especialistas con experiencia en patología aórtica dentro del equipo multidisciplinario. (2)

Otro aspecto relevante es la elevada proporción de indicaciones de implante valvular aórtico transcatéter (TAVI), que alcanza el 40,7%, a pesar de la limitada evidencia disponible en pacientes con VAB. (1) Si bien ensayos recientes han explorado su uso en poblaciones de bajo riesgo, (3) la durabilidad y los resultados a largo plazo en pacientes jóvenes continúan siendo inciertos. En este grupo, la cirugía convencional, la reparación valvular y el procedimiento de Ross ofrecen ventajas en términos de hemodinamia y supervivencia libre de reintervención.

Asimismo, el trabajo pone de manifiesto la baja frecuencia de estrategias como la reparación valvular o el procedimiento de Ross en nuestro medio, (1) lo que podría reflejar limitaciones tanto en la experiencia quirúrgica como en la derivación oportuna a centros especializados.

Por otra parte, la evidencia actual resalta la importancia del screening familiar. Diversos trabajos demuestran una prevalencia significativa de VAB y dilatación aórtica en familiares de primer grado, lo que refuerza la recomendación de evaluación sistemática en este grupo. (4) Sin embargo, la adherencia a esta práctica continúa siendo subóptima en nuestro contexto.

Finalmente, resulta relevante que solo el 30,8% de los especialistas evalúe de manera sistemática la aorta ascendente distal, (1) región frecuentemente involucrada en eventos agudos como la disección, lo que evidencia una brecha diagnóstica con potencial impacto clínico.

En conjunto, estos hallazgos subrayan la necesidad de mejorar la organización del sistema de salud, promover el trabajo multidisciplinario y adoptar un enfoque integral en el manejo de la VAB. Los Heart Teams representan un cambio de paradigma en la toma de decisiones, permitiendo una medicina más individualizada y basada en la evidencia. (5) Reducir la distancia entre conocimiento y práctica constituye, en este escenario, un desafío prioritario.

Consideraciones éticas

No aplica

Declaración de conflicto de intereses

El autor declara no tener conflicto de intereses.

(Véase formulario de conflicto de intereses del autor en la Web).

 
 

BIBLIOGRAFÍA

1. Carrero MC, Constantin I, Streitenberger G, Reyes G, Makhoul S, Giunta G, et al.. Diagnóstico y manejo de la válvula aórtica bicúspide en Argentina. Rev Argent Cardiol 2026;94:12-19. https://doi.org/10.7775/rac.es.v94.i1.20974

2. Misfeld M, Etz CD, Leontyev S, Borger MA. The aortic team and bicuspid aortic valve patients. Ann Cardiothorac Surg 2022;11:459-61. https://doi.org/10.21037/acs-2021-bav-213

3. Jørgensen TH, Thyregod HGH, Savontaus M, Willemen Y, Bleie Ø, Tang M, et al.. Transcatheter aortic valve implantation in low-risk tricuspid or bicuspid aortic stenosis: the NOTION-2 trial. Eur Heart J 2024;45:3804-14. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehae331

4. Bray JJH, Freer R, Pitcher A, Kharbanda R. Family screening for bicuspid aortic valve and aortic dilatation: a meta-analysis. Eur Heart J 2023;44:3152-64. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehad320

5. Mesana T, Rodger N, Sherrard H. Heart Teams: A New Paradigm in Health Care. Can J Cardio. 2018;34:815-8. https://doi.org/10.1016/j.Cjca.2018.02.028

 

RESPUESTA DE LOS AUTORES

 

Agradecemos el interés de la Dra. Vanesa del V. Audil en nuestro trabajo y sus valiosos comentarios respecto a la realidad del manejo de la válvula aórtica bicúspide (VAB) en nuestro país. Coincidimos plenamente con su perspectiva sobre la complejidad inherente a esta entidad. Tal como señala la Dra. Audil, la VAB debe entenderse no como una patología valvular aislada, sino como una verdadera válvulo-aortopatía. Compartimos su preocupación sobre la baja tasa de centros con Heart Team útiles para la toma de decisiones complejas, así como en la propuesta de avanzar hacia el concepto de Aorta Team En dichos grupos la integración multidisciplinaria -incluyendo especialistas en patología aórtica-es indispensable para diseñar estrategias terapéuticas a largo plazo que superen el enfoque meramente valvular.

Por otra parte, la preocupación referida respecto a la indicación de TAVI en pacientes con VAB es muy pertinente. Nuestro estudio revela una tendencia al uso creciente de esta técnica, probablemente impulsada por la disponibilidad tecnológica, pero que debe ser analizada con cautela ya que existe limitada bibliografía que avale dicha indicación, e incluso, con resultados adversos en pacientes con VAB

En relación con la evidencia científica actual sobre las opciones terapéuticas, los resultados del estudio NOTION-2 refuerzan nuestra postura de prudencia. (1) Este estudio clínico aleatorizado, que es uno de los pocos que incluyó una proporción significativa de pacientes con VAB de bajo riesgo quirúrgico (en la mayoría de los estudios de TAVI son excluidos), demostró una mayor incidencia de fugas paravalvulares moderadas o graves (17,4% vs. 0% en grupo cirugía) y una mayor incidencia del punto final primario combinado de muerte, accidente cerebrovascular o rehospitalización en pacientes con VAB que fueron sometidos a TAVI vs. aquellos que fueron operados, aunque la diferencia no llegó a ser estadísticamente significativa (14,3% vs. 3,9%, p=0,08). Estos hallazgos sugieren que, incluso en manos expertas, la anatomía compleja de la VAB sigue representando un desafío técnico que puede comprometer la evolución clínica a largo plazo.

Asimismo, datos provenientes de registros de vida real y estudios comparativos de seguimiento indican que, en pacientes jóvenes, el TAVI en VAB se asocia a una mayor tasa de complicaciones hemodinámicas inmediatas y una durabilidad protésica aún no establecida frente a la cirugía de reemplazo valvular. La presencia de calcificación asimétrica y la frecuente dilatación de la raíz aórtica incrementan el riesgo de expansión incompleta del dispositivo o daño anular. Y la durabilidad protésica es un factor fundamental, ya que se trata de pacientes muy jóvenes, a diferencia de la estenosis aórtica degenerativa. Por lo tanto, la escasez de evidencia sobre la durabilidad y los resultados a largo plazo en pacientes más jóvenes y con este fenotipo valvular refuerza la necesidad de una discusión rigurosa dentro de un Heart Team antes de tomar decisiones que comprometan el futuro clínico de estos pacientes.

Finalmente, el llamado de la Dra. Audil a fomentar la derivación oportuna a centros de alta complejidad para técnicas quirúrgicas como la plástica valvular o el procedimiento de Ross, pone de relieve un desafío prioritario de nuestro sistema de salud. Esperamos que este intercambio contribuya a visibilizar estas brechas y motive una mejora en la organización del sistema de salud y una mayor adherencia a las recomendaciones basadas en la evidencia.

Atentamente,

María Celeste Carrero
En representación del grupo de investigación del Consejo de Eco Doppler Cardíaco
y Vascular “Dr. Oscar Orías” de la Sociedad Argentina de Cardiología

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BIBLIOGRAFÍA

1. Jørgensen TH, Savontaus M, Willemen Y, et al; NOTION-2 Investigators. Three-Year Follow-Up of the NOTION-2 Trial: TAVR Versus SAVR to Treat Younger Low-Risk Patients With Tricuspid or Bicuspid Aortic Stenosis. Circulation. 2025;152:1326-37. https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.125.076678

 
 

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